Llevar a su casa los principios Montessori puede ser un valioso complemento a lo que su hijo aprende en la escuela. He aquí algunas maneras de construir esa conexión.

¿Te has asombrado por el notable orden existente en un aula Montessori? ¿Te ha dicho tu hijo que se sirve su propio zumo en la escuela? ¿Tu hijo adolescente cuelga o guarda toda su ropa sin que se lo pidan? Alentar la independencia y la automotivación son fundamentales en el enfoque Montessori. Aulas cuidadosamente diseñadas permiten a los estudiantes desarrollar competencias en el cuidado de sí mismos y de su entorno. Y desde la sensación de orgullo de “lo hice yo mismo” florece la confianza necesaria para afrontar el mundo.

colada

Crear un entorno adecuado

Tener un lugar para cada cosa, a escala para niños, fomenta tanto la independencia como la autodisciplina. Los niños saben dónde encontrar lo que necesitan, y dónde ponerlo cuando han acabado.

Un entorno ordenado también presenta menos distracciones, permitiendo que los niños se concentren en la tarea en cuestión.

niña en mesa baja Para hacer las cosas accesibles a tu hijo pequeño puedes realizar algunas adaptaciones como:

  1. Proporciona estantes bajos o cajones para la ropa; baja la barra en el armario del dormitorio.
  2. Mantén un pequeño taburete en el baño y la cocina para que tu hijo pueda llegar al lavamanos y al fregadero.
  3. Organiza juegos y juguetes en estantes bajos, con un lugar determinado para cada uno.
  4. Clasifica objetos pequeños en bandejas o cestas por categorías, tales como puzzles, materiales de arte y bloques.
  5. Coloca alimentos saludables en un estante bajo de la despensa para que tu hijo pueda servirse a sí mismo.
  6. Vierte las bebidas en jarras pequeñas y manejables, colocadas en un estante bajo en la nevera. Guarda tazas al alcance de tu hijo, con una esponja para limpiar los vertidos.

Enseña habilidades de la vida real

Tareas del hogar

Los alumnos Montessori aprenden a cuidarse a sí mismos, a cuidar de su clase y a ayudar a los demás. Lavan las mesas, organizan los estantes, preparan su propia comida y ayudan a los niños más pequeños.

Además de dominar las habilidades de la vida real , llegan a verse a sí mismos como miembros valiosos de la comunidad.

Permitir que tu hijo te ayude en casa puede traer recompensas similares. Tómate el tiempo para enseñarle cada habilidad por separado y repetir la lección, según sea necesario. Cada tarea que tu hijo domina, es un añadido a su confianza y autoestima.

Los niños pequeños, por ejemplo, pueden pelar verduras, doblar la ropa, emparejar sus calcetines y cuidar de los animales domésticos. Los “peques” pueden clasificar la correspondencia y llevar a cabo el reciclaje. Y los adolescentes pueden preparar la cena familiar, leerles a sus hermanos menores, ayudar con el mantenimiento de ordenadores y reparación en la vivienda y gestionar su propia cuenta bancaria.

Promueve la concentración

Madre e hija leyendo un libroLa capacidad de focalizarse y concentrarse es una habilidad importante para el aprendizaje.

Puedes ayudar a desarrollar la concentración de tu hijo mediante la observación de lo que despierta su interés. Proporciónale los medios y materiales para explorar y déjale trabajar sin interrupción.

A pesar de que el ambiente de trabajo de su hijo debe estar libre de distracciones, no tiene que estar lejos de la actividad familiar.

Algunos niños prefieren trabajar en la mesa de la cocina o la lectura en un rincón acogedor de la sala de estar, antes que encerrarse en un dormitorio o estudio. Observa la respuesta de tu hijo a diferentes entornos, plantea preguntas y haz los ajustes necesarios.

Cultiva la motivación interna

Los niños están dispuestos a disciplinarse a sí mismos cuando sienten que hay un valor intrínseco en su trabajo. Algunos padres utilizan recompensas externas como la motivación, pero sólo el orgullo y la satisfacción personal tienen efectos duraderos y significativos.

Los maestros Montessori se abstienen de utilizar las recompensas del aula tradicional, como estrellas de oro y privilegios basados en el mérito. En su lugar, se centran en fomentar en cada niño que se sientan realizados. Incluso la alabanza se reserva para puntualmente reconocer el esfuerzo de un niño, más que para reconocer el resultado de su trabajo.

Mediante la expresión de aliento y aprecio por los esfuerzos de tu hijo, tú puedes, al igual que sus maestros, ayudar a nutrir una motivación interna que le servirá para toda la vida.

Un artículo original de la American Montessori Society.

Montessori en el hogar: La habitación del niño

Montessori en el hogar: La habitación del niño

A menudo no somos conscientes de la cantidad de objetos en el hogar que impiden a los niños pequeños ser más autosuficientes.

Los armarios altos, los estantes fuera de su alcance, no poder ponerse un vaso de agua, o ayudar en muchas tareas que podría hacer de buena gana, y que les hacemos nosotros “por ahorrar tiempo”. Hay muchos pequeños detalles y adaptaciones que podemos hacer para que la casa en general, y su habitación en particular, les faciliten esta autosuficiencia.

Veremos de forma práctica cómo hacer estas adaptaciones, y la actitud con la que acompañar estos cambios para que sean efectivos.

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